2 claves para mejorar tu futuro
Puede que todavía no seas
consciente de que lo pienses hoy, lo que digas hoy y lo que hagas hoy está
colaborando en crear las circunstancias que vivirás mañana. Sin embargo si te
paras un momento a observar tu día a día, aquí, ahora en este momento presente,
seguro que llegas a relacionar tus pensamientos y acciones pasadas con los
acontecimientos de tu presente.
¿Sabes lo que es la causalidad? Toda acción genera una
fuerza energética que vuelve a ti en igual cantidad. Esto es causa y efecto.
Acción y la consecuencia de esa acción.
(Por lo tanto sería muy recomendable que a partir de ahora
observes tus decisiones y mires de frente los efectos que esa decisión podría
traer a tu vida y a la vida de las personas que te rodean y se pudieran ver
afectadas por ello.)
Estar alerta y dejar de actuar en
¿Por qué el presente es terreno fértil para crear tu futuro?
Sencillamente porque el tiempo no existe; el pasado son recuerdos, digamos que
forman nuestra memoria. Pensar en el futuro es crear expectativas, y esto
siempre crea ansiedad.
El presente es conciencia, es lo que realmente estas
experimentando. Por tanto si entiendes la relación de tus pensamientos y
acciones pasadas con tu situación actual, te será mucho más fácil tomar las
riendas de tu mente actual para limpiarla, poner tierra fértil y empezar a
sembrar para que, cuando llegue el momento, experimentes algo diferente, más
satisfactorio, que te ayude a sentirte plena y realizada.
Como ya sabes, acechar tus pensamientos y comprobar si son
potenciadores de buenas vibraciones o, por el contrario, drenan tu energía es
tarea muy importante para encaminarte al cambio, y es conveniente que empieces
por ahí. Pero hoy te voy a dejar dos claves fundamentales para potenciar tu
enfoque: Atención e Intención.
La atención te carga de energía y la intención transforma tu
realidad. Si estás continuamente prestando atención a lo que no quieres, y lo
apoyas con quejas y lamentaciones, tu intención no transformará nada porque
sencillamente no hay intención, o es intención vacía.
Atención e intención van de la mano dándose apoyo mutuo. Si
prestas atención a tu presente, enfocándote en lo que realmente quieres
provocarás una intención que se manifestará en el futuro, pues ese “futuro” se
crea ahora y luego sin remedio será tu presente.
En este punto hay que recurrir a la paciencia pues recuerda
que el tiempo no existe y tu deseo tomará forma en tu realidad cuando sea el
momento justo y oportuno.
¿Cómo puedes llevar a la práctica estas dos claves?
Imprescindible tu compromiso personal de llevarlo a cabo y
luego lo que sigue:
Atención: Enfócate en tu situación actual, anota en tu
diario
¿qué es lo que te gusta?
¿qué lo que no te gusta?
¿Cuál es tu actitud ante lo que te gusta?
¿Cuál es tu actitud ante lo que no te gusta?
¿Qué crees necesitar para cambiar lo que no te gusta?
¿Qué es lo que quieres?
Cuando te enfocas (prestas atención) a lo que no quieres y
estás continuamente quejándote de ello te cargas de energía negativa, la cual
ralentiza la intención o la anula por completo.
Si te centras en lo que si quieres, con solo pensarlo te
hinchas de energía con un alto nivel de vibración y esto potenciará la
intención.
Ahora presta atención a lo que Sí quieres y…
Intención: La intención el poder que está detrás del deseo,
es el deseo sin apego al resultado. Esto quiere decir que una vez que te
enfocas deliberadamente en lo que quieres con todo tu corazón, el poder de la
intención actuará sin que te des cuenta. Sencillamente las cosas comenzarán a
suceder, se darán las situaciones oportunas para que tu intención se
manifieste, tu acción estará bien dirigida.
La atención hace sitio para lo nuevo y la intención hace que
lo nueve llegue y ocupe su sitio.
Te deseo una próspera cosecha.
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