Si existe una habilidad imprescindible para
todo líder es la capacidad de negociación. Un líder que no es capaz de negociar
inevitablemente termina o no logrando los objetivos del equipo, o logrando los
objetivos a la fuerza y de forma dictatorial. Ambos escenarios destruyen su
liderazgo en el largo plazo.
Negociar es un proceso interactivo de
discusión con el objetivo de influir en el comportamiento de otros para
alcanzar un acuerdo mutuamente satisfactorio y construir relaciones en el largo
plazo.
En mi opinión, estos son los tres principios:
1-
Proceso interactivo de discusión:
¿Alguna vez has conversado con un fanático
político o religioso? Entonces sabes lo que no es una discusión. Para que
exista una discusión sana es imprescindible que ambas partes se coloquen en los
zapatos del otro. Es clave que cada una de las partes no entre a la discusión
convencido de que tiene el 100% de la verdad de su lado.
A pesar de tener una posición sólida, un buen
negociador entiende que existen aspectos que probablemente tendrá que
sacrificar por un objetivo mayor.
Un buen negociador sabe construir puentes.
2-
Influir para alcanzar un acuerdo mutuamente satisfactorio:
Tal como lo dice Stephen Covey en su libro
“Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas”
“En cualquier transacción en la vida, debemos
pensar en ganar/ganar. Debemos buscar intencionalmente que ambas partes ganen.
Bien sea las relaciones de pareja, negocios u otras relaciones, siempre salimos
mejor si ambos ganamos. Cualquier otro tipo de transacción que no sea
ganar/ganar es destructiva debido a que produce un perdedor. En consecuencia,
produce enemigos, malos sentimientos, fracaso y hostilidad. Personas efectivas
se convierten en los mejores multiplicando sus aliados, no sus enemigos.”
3-
Construir relaciones en el largo plazo:
Cuando me enfrento a una decisión donde no
tengo claro si es ética o no (recuerda que algo puede ser legal, pero no
ético), siempre me pregunto: Si todo el mundo actuara de esta manera, el
negocio, la industria… ¿sería sostenible?
Por darte un ejemplo. Si no estás seguro si
bajar música sin pagar es ético… ¿Qué pasaría si todo el mundo bajara música
sin pagar? Destruirían la industria.
Lo mismo sucede con la negociación.
Negociaciones sanas deben construir relaciones
a largo plazo.
Hace un tiempo escuche esta historia. Una
compañía X con mucho poder y escala presionó a uno de sus proveedores de
materia prima a bajar los precios irracionalmente. Gracias al tamaño de esta
compañía y al volumen de materia prima que compraban forzaron al proveedor a
aceptar los nuevos términos.
Casi un año más tarde el proveedor se fue a la
bancarrota. De manera inmediata tuvieron que parar el suministro de esta
materia prima lo cual paralizó las plantas de esta compañía multinacional por
más de 2 meses mientras conseguían a otro proveedor.
Las pérdidas en ventas por la falta de esta
materia prima superaron en 15 veces los ahorros que pronosticaban obtener del
cambio de precio que habían forzado al proveedor.
Siempre necesitamos asegurarnos de que la
negociación no sólo trae beneficios para nosotros sino que ayudan al individuo
del otro lado de la mesa a tener un negocio sostenible en el largo plazo. Si
no, perdemos ambos (aunque dé la impresión de que estamos ganando).
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