3 consejos para manejar clientes difíciles : Escribir sobre
clientes difíciles es algo complejo. El que un cliente se muestre molesto se
puede deber a un sin numero de razones.
En mi experiencia personal considero que la mayoría de las
veces se debe a fallas internas en las empresas.
Por ejemplo, podemos fallar al mentirle al cliente, al no
enviarle la información que nos pidió, al no cumplir los horarios de apertura y
cierre de nuestra empresa, al sistema informático que se nos “cae”
constantemente, al área en donde atendemos a los clientes, etc. todo ello puede
molestarlos.
En el caso de situaciones externas podemos enumerar otro
tipo de razones. Por ejemplo el cliente que tiene una personalidad difícil, o
que tiene un ego muy “inflado”, o bien a personas con problemas personales que
hacen que sus relaciones con otros no sean las más agradables.
Indistintamente de cuales sean las razones del enojo o
molestia de un cliente debemos de atenderlos, de la mejor manera posible.
Para lograr lo anterior voy a recomendar 3 pasos básicos
para la persona que atiende clientes y que requiere obtener los mejores
resultados de la situación que este viviendo con ellos. Veámoslas:
1.- Manejo de la respiración:
Es natural que al momento de estar en una situación de
conflicto con un cliente el trabajador de la empresa tenga una reacción
emocional, la cual puede bloquear su capacidad de razocinio. Si el trabajador
logra mantener un nivel adecuado de control podrá sobrellevar la situación.
Para lograr esto se debe activar nuestro manejo de la respiración. Ello se logra
al aumentar el caudal de aire en nuestro cuerpo, respirando más despacio pero
más profundamente. Si el trabajador logra hacer esto va obtener los siguientes
beneficios:
a. Capturar más oxigeno que se va a dirigir al cerebro y con
ello mantener un adecuado funcionamiento del sistema neuronal. Esto le ayudara
a pensar mejor.
b. Va a controlar la presión arterial y por tanto evitará
caer en procesos de aceleración cardíaca. Esto le ayudará a no tener mucha
energía recorriendo por su cuerpo.
c. Va a permitir mantener los músculos más relajados y por
ende disminuir la tensión.
2.- Pensamientos positivos:
Al lograr mantener una respiración adecuada le va a ayudar a
esta segunda recomendación.
Cuando el trabajador esta al frente de un cliente irritado, molesto
o enojado debe procurar generar pensamientos positivos.
Ante la duda que se puedan tener sobre esta segunda
recomendación, voy a explicar que sucede normalmente cuando un trabajador esta
siendo atacado por un cliente difícil.
Afloran en el trabajador pensamientos negativos, por
ejemplo: “este por qué me grita”, “ah cliente más desgraciado”, “¿qué te crees,
pedazo de %&#/%?”, “mejor te murieras…”, “no te voy a ayudar…”, “ahora me
las vas a pagar …”.
Si esto sucede se va a reflejar a nivel físico, es decir un
pensamiento negativo va a conducir a una respuesta gesticular. La persona
cambia su tono de voz, se pone tenso, sus ojos reflejan su enojo, tiende a
disminuir su energía, etc.
En el caso de esta segunda recomendación lo que estoy
afirmando es que debemos de hacer el gran esfuerzo de generar pensamientos
positivos para que mis reacciones físicas me ayuden a atender a ese cliente.
Por ejemplo podemos generar los siguientes pensamientos:
“este cliente es importante para la empresa”, “debe ser que le paso algo en su
casa”, “hace unos días vino de muy buen humor”, “seguramente le fallamos en
algo”, “se que le puedo ayudar”, “esperare que le baje el enojo y le doy la
solución”, etc.
Cuando construimos pensamientos positivos logramos proyectar
una adecuada energía. Además que me mantiene en estado racional.
3.- Focalización
La focalización es una buena herramienta de trabajo. Tiene
que ver con la visualización de pensamientos.
Cuando un trabajador esta con un cliente difícil debe hacer
el ejercicio de focalizarse y prever qué puede suceder con sus propias
actuaciones.
Por ejemplo si un cliente esta muy irritado y yo pienso en
las consecuencias de gritarle a él, estoy focalizando. Por tanto puedo
controlar mejor mis impulsos.
Puedo focalizar al verme golpeando al cliente y las
consecuencias que esto me puede traer. En este caso puedo controlar mi impulso
y buscar las mejores alternativas.
También puedo focalizarme viéndome sentado en mi silla
escuchando al cliente y esperando que concluya sus argumentos para indicarle el
procedimiento que vamos a realizar.
La focalización es una acción consciente de analizar las
consecuencias que puede tener un acto efectuado por una persona.
La focalización también se puede hacer imaginándonos cual es
la solución que le vamos a dar al cliente. En este caso me focalizo viéndome
dándole las explicaciones al cliente de qué debe de realizar para solucionar su
situación cuando este ya haya terminado su “rabieta”.
Conclusiones
Para atender clientes difíciles la mejor receta es el
control personal. Si el trabajador cae en el mismo canal del cliente no va a
lograr nada, por el contrario puede empeorarlo.
Estos tres pasos pueden ayudar a trabajar mejor a un cliente
difícil. Pueden aplicarse las 3 al mismo tiempo o algunas de ellas, según sea
el caso.
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